- Ten metas:Aunque te parezca raro, muchas veces no logramos nada porque no nos proponemos nada. Es común que un día nos levantemos sin rumbo y nos preguntemos cómo hemos llegado hasta ahí.
Trazarse metas no solo es vital para la evolución del ser humano, sino un factor de éxito determinante. - Alinea tu meta con tus valores personales:Los valores personales son las cosas que son importantes para ti. Estos difieren de los de tus padres, jefes o amigos.
En este hay que enfatizar: Para lograr metas es indispensable que éstas se encuentren en sintonía con tus valores. Si no es así, no va a haber poder humano que te haga lograrlas.
Investiga cuáles son tus 5 prioridades en la vida y revisa que tu meta no vaya en contra de ellas. - Establece las metas de la forma correcta:Para lograr metas hay que establecerlas con unas características específicas que les permitan ser cuantificables, medibles y alcanzables.Cuantificables, para que puedas determinar cuándo y cómo las logras. Medibles y alcanzables para que no hagas esfuerzos inútiles, si no esta bajo tu control.
- Diseña un plan de acciónAlcanzar una meta es trasladarte del punto en el que estás (estado presente), al punto que quieres llegar (estado deseado). Al igual que un desplazamiento físico, llegar a una meta requiere de un plan para movilizarse:
- ¿Qué es realmente lo que quieres lograr?
- ¿Cómo lo piensas hacer?
- ¿Cuándo vas a comenzar?
- ¿Por dónde vas a comenzar?
- ¿Quién o quieres te va a acompañar?
- ¿Cuál es el precio que tienes que pagar?
- ¿Para qué lo quieres lograr?
- ¿Qué obstáculos podrías encontrar?
- ¿Cómo piensas afrontar a esos obstáculos?
- ¿Está bajo tu control?
- Etc...
- Crea una estructura de soporte:
Un bonito sueño y un plan de acción bien aterrizado para alcanzarlo, no bastan. Con el tiempo vas perdiendo el entusiasmo y vas dejando atrás lo que en otro momento fue importante para ti.
Por eso es indispensable que crees una estructura de soporte, que te recuerde tus propósitos, te levante cuando estés a punto de caer, te premie por tus avances y te evite caer en tentación.
Busca personas que te apoyen tu meta, usa recordatorios para mantenerla en mente y mantén una actitud positiva. - Apóyate en lo que sabes hacer
Tu plan de acción debe estar basado y tus recursos, tanto internos, como externos.
Inclúyelos en la estrategia que estás diseñando para lograr metas y revisa que no aparezcan cosas que te cuesten dificultad o te produzcan aburrimiento. - Aprende de tus logros:
En la vida has coleccionado grandes y pequeños triunfos. ¿Te has puesto a pensar gracias a qué lo has logrado?
Vuelve a ellos y analiza qué características de tu personalidad te ayudaron a alcanzarlos y qué estrategias podrías volver a repetir. Recurda: "Un objetivo no logrado, es la consecuencia de un plan mal diseñado" - Aprende de tus fracasos:
Por supuesto, también tienes una colección de grandes y pequeños fracasos. Ya con distancia… ¿has analizado los factores que te llevaron a ellos? ¿Cuál fue tu aprendizaje de no haberlo logrado?
Los fracasos no existen, solo el aprendizaje. Aprende la lección y evítalos los mismos errores en el futuro. - Revisa tu plan de acción
El plan de acción que te traces no está grabado en piedra con martillo y cincel. Es posible que cosas que consideras viables al principio, resulten causando dificultades al ejecutarlas. ¿Para qué persistir?
También es posible encontrar nuevas ideas o personas que puedan contribuir y te aligeren la carga. Vuelve a tu estrategia y modifica tu plan hasta que todo fluya. - Tómatela suave
Evita entrar en una maratón por lograr las metas a una velocidad que después no podrás mantener.
Trabaja a un ritmo que sea sostenible en el largo plazo y que no te deje exhausto después de unos días. De lo contrario lo único que vas a lograr, es cogerle antipatía a tu meta.
Tambien recuerda siempre que todo objetivo debe ser ecológico, si en tu plan afectas a alguien negativamente... detente y reestructura tu objetivo.

