“La vida no es solo cerveza y bolos, pero la cerveza y los bolos, a lo mejor del mismo tipo, deben construir buena parte de la educación de cada persona”.
Thomas Hughes.
Es increíble lo aburrida y monótona que puede llegar a ser nuestra vida si no tenemos algo que nos ilusione. Esperamos demasiado tiempo para tomarnos esas vacaciones una vez al año, o para celebrar algún acontecimiento especial. Eso no es suficiente. O quizá si lo sea, pero realizarse plenamente no solo es tener suficiente, sino vivir en abundancia. Necesitas abundancia de buenas cosas que te ilusionen, como mínimo una cada día. No dejes de lado las pequeñas cosas, que suelen ser las más gratificantes.
Para que comiences a pensar, he aquí algunas cosas que podrían hacerte ilusión: media hora a solas, un paseo por el bosque con la persona que amas, una vuelta en bicicleta por el parque, regalare un hermoso ramo de flores a tu esposa o tu marido, alquilar un video de una película antigua y verla comiendo palomitas con tus amigos, tomar un baño de espuma masajeándote con una esponja natural, abrir una botella de champan y celebrar la puesta de sol, pasarte unas horas en el garaje reparando en coche, comprar unas flores para tu despacho para alegrarte el día, escribir un diario, llevar bombones al trabajo y saborearlos con tus compañeros, invitar a comer a tu secretaria, jugar un rato a tu deporte favorito.
Mas sugerencias: llamar a uno de tus amigos de quien hace tiempo que no tienes noticias; invitar a tu jefe a comer o tomar una copa después del trabajo; dar una vuelta en moto; comprar una revista que nunca hayas leído antes; comer tu plato favorito; pasártelo bien almorzando con uno de tus compañeros de trabajo; ver una obra de teatro, una ópera, o una orquesta de jazz; contratar una asistenta y encontrar la casa limpia cuando abres la puerta de la casa después de un largo día de trabajo; ir a un nuevo restaurante.
Cada día necesitas algo que te haga ilusión, Anótalo en tu calendario si es necesario, pero asegúrate de que cada día tienes algo especial que te espera. Esto hace que los días más monótonos sean divertidos, y evita el aburrimiento y el desinterés por la vida, que siempre te ofrece infinidad de cosas maravillosas.
A veces, en lugar de muchas cosas pequeñas, la ilusión por algo grande puede crear una situación muy distinta. Byron, un hombre de cincuenta y seis años, propietario de una empresa, tenía sus días tan ocupados y con tanto trabajo, que no disponía de tiempo para cualquier tipo de diversión. Pasaba por una depresión y visitaba a un psiquiatra. Le sugerí que se dedicase a algo que le hiciera ilusión, que diese valor a su vida. No era un hombre muy optimista, pero entonces sucedió algo casi milagroso. Encostro una casa en la montaña y le encanto. Le dio ánimos. Pensó que podría escribir un libro en esa casa, que estaba situada en uno de los parajes más bellos del lugar. Compro la casa y toda su actitud dio un giro radical. Ahora tenía algo que le ilusionaba, un objetivo que hacía que su vida mereciese la pena. Hoy en día, si bien tiene todavía muchas dificultades, Byron siente que, aun en el peor de los casos, podría soportar lo que fuera porque tiene esta casa en la montaña para vivir allí si lo desea.
Marjorie llevaba una vida esplendida. Compartía una hermosa casa con su novio, que la quería y la apoyaba. Acababa de iniciar un nuevo negocio que le entusiasmaba y asistía a cursos que le interesaban. Pero un día, al despertar, descubrió que no quería levantarse. Le sugerí que diseñara su mañana ideal. A la semana siguiente, me la trajo: Quería levantarse a las ocho de la mañana y hacer veinte minutos de meditación. Luego, pasear por el bosque cerca de su casa durante media hora. Entonces, tomaría una ducha y se comería unas magdalenas recién sacadas del horno, acompañadas de té, en el porche, mientras escribía su diario. Comprendió que necesitaba un cierto tiempo de serenidad y soledad por la mañana, para pensar y planificar el día. También se dio cuenta de que todos los elementos de su mañana ideal eran perfectamente posibles. Ahora Marjorie está contenta de levantarse y comenzar el día porque se concede el tiempo que necesita para sus pequeños placeres. ¿Cuál es tu mañana ideal? ¿Cual es tu noche ideal? ¿Como seria tu vida si comenzaras cada día con una maña ideal y lo terminaras con una noche ideal? Concédete todos estos elementos que puedas de tu día ideal y te sentirás mas feliz que antes y tu día estará mejor organizado. Tomate unos minutos ahora para describir por escrito tu día ideal con todo detalle, desde el momento en que te levantaste por la mañana hasta que te duermas por la noche. Recuerda que esta es tu día ideal, de modo que no te limites en ningún sentido.




