martes, 29 de octubre de 2013

El papel del Coach como Despertador


Bajo muchos aspectos, los Coaches, asesores, terapeutas, maestros y líderes son despertadores que abren nuevas perspectivas y posibilidades a clientes, colaboradores y alumnos, ayudándoles a entrar en contacto con esta Mente ° campo superior. Despertar a otros implica apoyarlos en su crecimiento al nivel de la visión, de la misión y del espíritu. Quien despierta a otro le apoya proporcionándole contextos y experiencias que hagan aflorar lo mejor de la comprensión y la conciencia de esa persona acerca del propósito, del ser, y del sistema mayor del que forma parte.
Despertar requiere en cierta medida las habilidades de Coach, maestro, mentor y patrocinador, pero también tiene otras dimensiones. Es evidente que no se puede despertar a otros si uno mismo aún está dormido, de modo que lo primero que hay que hacer es despertar y mantenerse despierto. El despertador «despierta» a otros a través de su propia integridad y congruencia. El despertador pone a otras personas en contacto con sus respectivas misiones y visiones porque él mismo lo está con las suyas.
Otro objetivo clave del despertador consiste en ayudar a los demás a «salir de la caja» en la que se encuentran confinados, rompiendo viejos hábitos y trascendiendo conflictos y dobles lazos.
El gran físico danés Nils Bohr señaló que hay dos clases de verdad, la superficial y la profunda. Según Bohr: «En una verdad superficial, lo opuesto es falso. En una verdad profunda, lo opuesto también es verdadero». Bohr se refería sin duda al concepto de que los elementos físicos básicos, tales como los electrones, son a la vez onda y partícula. El hecho de que los electrones sean ondas de energía no significa que no puedan ser también partículas de materia, incluso aunque ambas cosas sean opuestas.
Lo mismo ocurre con las verdades psicológicas profundas. La belleza y la fealdad, por ejemplo, son verdades profundas. El hecho de que en el mundo exista una gran belleza y esperanza no significa que no pueda ser también feo. Y el hecho de que las personas sean capaces de actuar de forma violenta y horrenda no significa que no puedan también serlo de actos heroicos y de milagros. Los despertadores suelen despertar a otras personas a esta clase de verdad más profunda, y una vez que ya saben que ambos opuestos son verdaderos, pueden elegir dónde colocar su energía, pueden optar entre entregarse a la belleza o perderse en la fealdad.
De hecho, es importante señalar que, a veces, «cuanto mayor es la luz, más grande es la sombra». Cuando las personas tienen algún pequeño despertar espiritual, ven enseguida sombras que antes no percibían, y eso sucede porque la luz es más brillante que antes.
Despertar de este modo acostumbra a ser vivificador, pero no siempre agradable. Así pues, ayudar a otros a despertar requiere habilidad y sensibilidad. Despertar a otras personas implica la aceptación incondicional de quién son y de cómo son, pero, al mismo tiempo, incluye la necesidad de sugerir opciones para la expansión y la evolución. El despertar puede ser gradual o repentino (como en un momento de «epifanía» o revelación instantánea). Despertar conduce a menudo a un aprendizaje en el nivel que Gregory Bateson denominó «Aprendizaje IV», es decir, la creación de algo «completamente nuevo».
Al interactuar con otras personas, las creencias del despertador incluyen las siguientes verdades:
La vida es un vasto misterio con posibilidades increíbles.
Todos estamos inmersos en un viaje juntos a través de la vida y, bajo este aspecto, somos todos iguales.
Toda persona es intrínsecamente valiosa y aceptable tal como es.
Cada cual elige en función de lo que cree alcanzable.
En cualquier situación pasada, nadie hubiera podido responder de forma distinta a como lo hizo.
No obstante, cada cual es libre de responder como quiera en cada momento.
Las personas se limitan el número de opciones disponibles porque ellas mismas, o alguna parte de ellas, están «dormidas».
Si las personas supiesen que son valiosas y aceptables tal como son, podrían percibir más opciones, elegir la mejor y, por consiguiente, ser más libres para evolucionar en cualquier dirección deseada.

El estilo de liderazgo más adecuado para el despertar es el del líder «carismático» o «visionario». Los líderes visionarios tienen un sentido de visión y de misión que les confiere a sus colaboradores un sentido de propósito. Tales líderes constituyen modelos que los demás quieren seguir. Su congruencia y su integridad les ganan el respeto y la confianza de los demás. 

1 comentario:

  1. Podría compartir sus fuentes, toca aspecto muy interesantes en realidad. Gracias

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