miércoles, 4 de diciembre de 2013

Potencial


Las expresiones “sacar lo mejor de alguien” y “tu potencial oculto” significan que en el interior de la persona existen muchas cosas que esperan a ser liberadas. A menos que el directivo o el coach crean que la gente posee una mayor capacidad de la que manifiesta en la actualidad, no será capaz de ayudar a mostrarla. Debe pensar en su personal en términos de su potencial, no de su desempeño. Esta es la razón por la que la mayoría de los sistemas de evaluación fracasan estrepitosamente. Se coloca a los individuos en esquemas de desempeño de los que resulta muy difícil escapar, tanto a sus propios ojos como a los del directivo.
Para sacar lo mejor de la gente debemos creer que lo mejor está ahí. Pero ¿Cómo sabemos que esta, cuanto hay y de qué modo se puede liberar? Estoy convencido de que es algo que está ahí, no como resultado de alguna prueba científica, sino simplemente porque tuve que descubrir nuevas reservas de cuya posesión no era consciente cuando competía como deportista profesional, y por haber observado cómo la gente sobrepasaba todas sus expectativas y las de los demás en una situación de crisis. La gente normal y corriente como todos nosotros hará cosas extraordinarias cuando sea necesario. Por ejemplo, ¿Quién no desarrollaría una fuerza y un valor sobrehumanos para salvar a su hijo?

La capacidad está ahí; la crisis es el catalizador. Pero ¿Acaso esta es el único catalizador? Y por otro lado, ¿Cuánto tiempo seremos capaces de mantener unos niveles extraordinarios de desempeño? A una parte de este potencial se puede acceder a través del coaching, y el desempeño puede ser sostenible, quizá no a niveles sobrehumanos, pero si a niveles muy superiores a lo que solemos aceptar.

martes, 3 de diciembre de 2013

El juego interno

 

Un coach reconoce que los obstáculos internos inspiran más temor que los externos.
La enseñanza de estos dos deportes, y también del golf, fue estudiada por más de dos décadas por Timothy Gallwey, experto en educación y en tenis en Harvard, quien lanzó el desafío con un libro titulado The Inner Game of Tennis [El juego interior del tenis], seguido muy poco tiempo después de Inner Skiing [El esquí interior] y The Inner Game of Golf [El juego interior del golf]. La palabra “interior” se utilizaba para indicar el estado interno del jugador o, en palabras de Gallwey: “El oponente que habita en la cabeza del propio jugador es más formidable que el que está al otro lado de la red”. Cualquiera que vaya vivido uno de esos días en la pista -en los que fue incapaz de hacer nada a derechas comprenderá perfectamente a lo que se refería Gallwey, quien afirmaba que si un Coach puede ayudar a un jugador a eliminar o reducir los obstáculos internos de su desafío, fluye una inesperada capacidad sin necesidad de transmitirte en exceso cuestiones técnicas.

Cuando se publicaron estos libros por primera vez, pocos Coaches, instructores o profesionales se mostraron predispuestos a creer en sus ideas, y mucho menos a adoptarlas, aunque los jugadores los devoraron con ansia hasta el punto de convertirlo en best-sellers, la razón de ser de los profesionales estaba seriamente amenazada. Creían que Gallwey intentaba poner cabeza abajo la enseñanza del deporte y que estaba minando su ego, su autoridad y los principios en los que tanto habían invertido. Y de alguna forma así era, aunque el miedo exageró sus fantasías acerca de las intenciones de Gallwey, quien en realidad no estaba amenazándolos con insistencia, sino que simplemente planteaba la posibilidad de que podían ser más eficaces si cambiaban de enfoque.