viernes, 5 de julio de 2013

Perfecciona el presente


“El paraíso esta donde vivo”.
Votaire.
“El pasado y el futuro,  lo que podría haber sido y lo que fue indican un final que está siempre presente”.
T.S. Elliot.
Si eres una persona que siempre dice “no tengo suficiente” (“no tengo suficiente dinero”, “no tengo suficiente tiempo”, hay algo que debes aprender. La vida es una gran maestra. Si te escuchas decir: “No tengo suficiente… (Llena el espacio en blanco)”, hay algo imperfecto en tu situación actual. No obstante, uno de los principios que utilizamos en el coaching es que el presente es perfecto.  Como no podemos cambiar este principio, habrá que cambiar otra cosa. Por ejemplo, cuando estaba lleno de deudas,  pensaba que no tenía suficiente dinero. Si ese es el problema, la solución obvia  parece ser ganar más. Pero gastaba el dinero con mayor rapidez que lo ganaba. Un día me di cuenta de que las deudas no estaban tan mal, porque para saldarlas me veía obligado a modificar mi  manera de manejar el dinero. Se suponía que debía aprender algo. Tenía que aprender la forma de ahorrar y dejar de despilfarrar. Comprendí que si no lo hacía, cuando llegaste a tener mucho dinero, no sabría como utilizarlo con responsabilidad en  lugar de malgastarlo en insignificancias. En tres años pase de estar endeudado  a tener  ahorrado lo suficiente como para cubrir los gastos de un año (consejo 24). Había aprendido la lección.
Cuando aprendí  a vivir  rodeado de menos cosas, mi casa se transformo en un lugar con mucho espacio. No sé porque, pero necesitaba aprender a manejarlo con lo demás.  Lo cierto es que en lugar de quejarme de la falta de espacio para guardar cosas, perfeccione el presente y elimine todo lo que pude. Cuando insistes en que no tienes suficiente de lo que sea, ¿a qué te refieres en realidad? ¿Qué nuevas habilidades o hábitos necesitas adquirir? Comienza ahora mismo por perfeccionar tu presente.

jueves, 4 de julio de 2013

¡Simplifica! ¡Simplifica! ¡Simplifica!


“¡Simplicidad! ¡Simplicidad! ¡Simplicidad!  Os digo: dejad que vuestras posesiones no sean más de dos o tres y no cien o mil. En lugar de contar hasta un millón,  contad hasta media docena y llevad vuestras cuentas en la uña del pulgar”.
Henry David Thoreau.
Ahora que has aligerado tu carga de cosas materiales, está en condiciones de abordad otras maneras de simplificar tu vida. Si sientes que tu agenda te desborda, que tienes demasiadas cosas que hacer y gente que ver, es hora de simplificar. Todo en la vida absorbe energía, tanto las cosa materiales como el trabajo, las obligaciones sociales y compromisos familiares. Cuanta más energía tengas a tu disposición, mas atracción ejercerás y más éxito tendrás en todos los ámbitos.
La mayoría de las personas piensan que el hecho de estar muy ocupados  y tener una agenda sobre cargada es una señal de éxito. Lo que no comprenden es que, al estar ocupadas no son capaces de darse cuenta de lo que sucede a su alrededor,  con la consiguiente pérdida de oportunidades. Solo  esto ya constituye un incentivo poderoso para ser muy cuidadoso en la utilización de nuestro tiempo y nuestra energía. Las persona que tiene  éxito se reservan tiempo libre  para descansar  cuando  las cosas no suceden tal como se esperaba. (La mayoría de las veces, las cosas no suceden tal como se esperaba, algo a tener en cuenta para comenzar.)
Lo mejor  que he leído sobre  este tema es un pequeño libro  de Elaine St James titulado Simplifica tu vida.  Sugiere  cosas tales como consolidar las inversiones, mudarse a una vivienda más pequeña que la actual, eliminar el cesped natural y colocar uno artificial, comprara al por mayor, abandonar el sistema de llamadas en espera, tener un vestuario sencillo, levantarse una hora más temprano y todo un conjunto de otros consejos prácticos que te ayudaran a simplificar cada una de las aéreas de tu vida. También puedes aprovechar las ventajas  de la tecnología actual para simplificar tu vida,  siempre que esto se traduzca en ahorro de tiempo. Un cliente mío, Donald, un agencia de la propienda inmobiliaria muy ocupado,   se pasaba la mayor parte de la jornada en el coche. Cada tanto, se detenía parra Llamar al contestador telefónico de su despacho. Se compro un teléfono móvil y ahora recibe las llamadas directamente. Esto simplifico mucho su vida, y se siente más tranquilo  que antes, pues sabe que no perderá ninguna  llamada importante.
El caso opuesto  es el de un cliente que también tenía un móvil. No podía gozar  de un solo momento de intimidad porque la  gente podía encontrarla estuviera donde estuviera. Así que su manera de simplificar su vida fue utilizar un contestador.  Por lo tanto, debes tener la seguridad  de que los  últimos  avances tecnológicos mejoraran tu calidad de vida. Es fácil que nos quedemos  atrapados  en las últimas novedades del mercado, sin evaluar  de antemano  si ese producto responde a nuestras necesidades  tales y a nuestra manera de vivir.
Otra clienta, que  trabajaba para una agencia de empleo,  estaba de viaje  hasta cuatro días por semana, Descubrió que el banco en línea era una manera formidable de simplificar su vida. Mientras viajaba, podría  pagar sus cuentas  y obtener su extracto bancario utilizando la laptop. Antes solía regresar a casa  y pasarse el fin de semana poniendo  al día sus cuentas. Ahora lo hace  en el hotel, de modo que tiene los fines de semana libres  para divertirse.  
Thomas es un asesor de empresas y trabaja en su casa. Antes llevaba la contabilidad manualmente. Cada cuatrimestre debía pasarse  más de un día  para hacer la declaración de impuestos sobre la renta, y le fastidiaba perder tanto tiempo con un trabajo tedioso, Le sugerí que se comprara un programa informático  de contabilidad y que le invirtiera pagarle  algunas horas a un informático  para que fuese a su casa,  le instalara el programa y le enseñara  a usarlo. No tiene sentido luchar contra los manuales durante horas si puedes tener un experto que te enseñe. Thomas estaba maravillado con el resultado. Ahora solo tiene que  entrar al ordenador para saber exactamente la a cantidad  que tiene que ingresar  en concepto de impuestos,  y puede llenar el formulario en cinco minutos. Además, dispone de un  balance inmediato, del informe en perfecto orden. ¿De que maneras podrías simplificar tu vida? Piensa modos de aprovechar los últimos avances tecnológicos para organizarte mejor. Ahora anota diez formas comenzar  a simplificar tu vida hoy mismo.

miércoles, 3 de julio de 2013

Continúa despejando


“Nunca subestimes los efectos del caos en tu vida”.
Karen Kingston, Hogar Sano con el Fehg Shui.
Si tu costumbre de guardarlo todo es, si no congénita, de esas que se remontan a la noche de los tiempos, no podrás ordenar tu despacho o tu casa en pocos días. Acuérdate de preguntarte: “¿Hay algo en casa o en el trastero que no necesites?”. Se trata de una prueba realmente difícil. Es increíble lo que una persona puede acumular  a lo largo de los años. Del mismo modo que no se puede pretender perder peso de un día para el otro, tampoco es lógico creer que podrías ordenarlo todo de una vez.
Me animo  mucho leer  que Alexandra Stoddard, la autora de living a Beautiful  Life (vivir una vida maravillosa), pone orden una vez al mes. Es un proceso constante. Como sucede por lo general, todo se facilita con la práctica. Pronto percibirás la señal de alerta y te encontraras pensando: “Bueno… esto podría servirme algún día…”, O: Esto me recuerda a alguien que quiero” y en ese momento sabrás de inmediato que debes arrojarlo a la basura.
El proceso de limpieza parece perpetuarse por sí mismo. Una vez que tomas conciencia de que puedes vivir sin tantas cosas, es más fácil dar los pasos siguientes y hacer una valoración real de ciertos objetos que jamás hubieses pensado desechar. El primer paso que dio Ed, uno de mis clientes,  fue tirar todo lo que no ha utilizado en los últimos seis meses. Le regalo la olla eléctrica de cocción lenta a una hermana y el robot  de cocina a otra. Ed tenía esos pequeños electrodomésticos guardados en un armario porque en su cocina no cavia ni un alfiler. De ahí en adelante se produjo un fenómeno interesante: comenzó a valorar más el espacio que las cosas. De hecho, empezó a sentí que las cosas invadían el espacio. Fue una gran transformación, teniendo en cuenta que su pasión por atesorar era tal, que tenia cantidad de cosas que no valían ni un céntimo amontonadas en el trastero. Pronto sintió los beneficios. Su armario de archivos en el despacho tenía lugar para los documentos nuevos. Cuando necesitaba algo, podía encontrarlo  fácilmente en minutos, en lugar de horas buscando en la maraña de papeles de su escritorio. En su casa, Ed podía abrir la puerta del armario sin que se le cayese nada en la cabeza. Pensaba con  mayor claridad, y comenzó a darse cuenta de ciertas cosas que antes no había percibido.
Entonces conoció a una mujer que inmediatamente le gusto,  y por una vez sintió vergüenza de invitarla a su casa después de una salida romántica. Siguió recordándose a sí  mismo  que las cosas no son más que cosas. Un proverbio chino nos ayuda a ver las cosas en perspectiva:”Pretender satisfacer los  deseos con la posesión es como utilizar una varilla de bambú para apagar un incendio”.  Para eliminar lo innecesario utilice un ardid muy sencillo: guardar solamente dos cosas extra. ¡Todo un acierto! Ya no necesito ponerme a pensar para decidir que debo desechar. Aun así, sentía claustrofobia en mi propia casa, invadida por tantas cosas inútiles que me agobiaban, por bellas que fuesen. Tener demasiado pude llegar a ser terrible como tener poco.
Tenía seis almohadas  para mi cama de matrimonio, y tres cojines de decoración. De acuerdo con la formula “solo dos cosas extras”, necesitaba dos almohadas para mí y dos más para mis invitados, es decir, cuatro.  De inmediato le di  un par a una amiga que las necesitaba. Aplique el mismo principio para la ropa de cama. De pronto tenia espacio de sobra para guardar las sabanas.
Esto es coherente con la máxima: “menos es mas”. Menos objetos equivalen una mayor energía disponible. Otro ejemplo sería el de cierta religión, cuyos adeptos  se viste solo con un taparrabos.  Puesto que aprecias las cosas materiales, no digo que llegues a ese extremo, pero guarda solo aquello de lo que en verdad disfrutes. Elimina todas aquellas pertenencias  que ya no tienen sentido  para ti  o que no te ayudan a sentirte mejor.

martes, 2 de julio de 2013

Despeja tu vida


“El placer de la posesión, sea de chucherías o de descendencia, de libros, piezas de ajedrez o sellos de colección, está en el hecho de mostrarla a los amigos que no tienen necesidad inmediata de mirarla”.
Agnes Repplier.
¿te gustaría que en tu vida irrumpiera algo nuevo y maravilloso? ¿Otro trabajo, una nueva amistad, una oportunidad? ¿Una relación amorosa? Crear espacio es una  de las maneras más sencillas y efectivas  de atraer lo nuevo. Si  tienes una sensación de estancamiento, comienza por despejar el terreno. Revisa los archivos de tu despacho, y tira todos los papeles viejos, esos informes y artículos que guardas por si acaso un día los necesitas. Para simplificar las cosas y hacer esta labor con ganas, imagina que te han ascendido y que, por lo tanto, te mudas a otro despacho.
Una de las jefas de venta de  mi banco me dejo pasmado. La habían designado para un puesto donde tenía que dirigir otro equipo, y después de limpiar su escritorio,  solo se llevo una carpeta con papeles.  Cuando le pregunte como era posible necesitase tan poco, me dijo que el nuevo departamento ya tenía toda la información que su trabajo requería.  Por supuesto  que eta mujer  tenía razón,  pero me impresiono mucho, pues ya sabemos que la mayor parte de las personas llena entre dos  y seis cajas con carpetas, informes, archivos y objetos personales; un material que, con toda probabilidad, nunca necesitarían.
Destina media hora o una hora diaria durante una semana solo para poner orden en tus papeles, y te sor prendera la cantidad de papel inútil que has acumulado. El día que te ascienda, ya lo tendrás todo listo para partir.
Una vez que hayas ordenado tu despacho, despeja el terreno en tu casa. Es un espacio sagrado, donde debe ser posible que te relajes y te en cargues de energía para seguir con tu trabajo. Si al llegar a casa,  te encuentras con un espacio caótico y poco confortable, no lograras esa recarga de energía. Si, como yo, eres de esas personas que nunca tiran nada, quizás necesites buscar ayuda. Para empezar, te recomiendo que leas Clutter control (El control del desorden), un libro con muy buenas ideas sobre el tema, escrito por Jeff Campbell.
Luego, pídele ayuda  a una de tus amistades o contrata a un profesional en la materia. Lo mejor es que te preguntes: ¿He utilizado esto en los seis meses pasados? Si la respuesta es no, y no se trata de un material para una época especial, como sería el caso de los adornos de navideños, tíralo.  No es fácil, pero lo conseguirás cuando hayas adquirido un poco de práctica. Lo mejor  es que llames a una amigo de confianza, muy organizado, que te diga cosas como: “Este bolso no hace juego con tu estilo actual”, o “Dime, ¿Cuántas cremas  hidratantes y de maquillaje necesitas?”,  o: “Vaya, no sabía que jugabas al tenis ¿Cuánto hace que no sacas la raqueta del armario?”.
Antes de tener tiempo de pensarlo demasiado, llena unas cajas y llévalas a una  institución de caridad. Si las guardas en el trastero, tendrás la tención de ir a revolverlas en mitad de la noche. En cierta  ocasión, tire un monto de cartas de amor,  y esa noche baje a buscarlas y las saque de la basura. De acuerdo, soy algo sentimental.  Si eres incapaz de desprenderte de las cosas que tienen valor sentimental para ti, pon en práctica  la siguiente estrategia, idea de uno de los practicantes de mi seminario: crear una caja de urgencias con aquellos objetos especiales que te gusta guardar y te hacen bien. Cuando te agobie el desaliento,  abre la caja y esos recuerdos te animaran. (Las viejas cartas de amor prueban  que eres una persona a quien se puede querer.)
Si no sabes por dónde empezar a ordenar, dedícate en primer lugar al rincón de la izquierda de tu dormitorio,  y ordena una habitación por vez.  Acabar con el caos es una terapia increíble, que genera una enorme cantidad de energía. Por esta razón, es el primer problema  que abordamos en el coaching, de modo que te armes con la energía necesaria para afrontar los objetivos más importantes.

lunes, 1 de julio de 2013

Rectifica tu proceder


“El espacio es casi infinito. De hecho, pensamos que es infinito”.
Dan Quayle.
En la primera parte, aumentaste tu poder innato incrementando tu energía a la vez que suprimías sus escapes. Ahora es el momento de crear espacio para lo que deseas. Cuanto más te realices en todos los ámbitos, mayor atracción ejercerás,  y lógicamente, mas sitio necesitarías para recibir lo que llegue.  No puedes recibir cosas para las que no tienes espacio.  Un ejecutivo muy ocupado me dijo que quería una mujer en su vida. Dado que tenía una agenda más que sobrecargada, le pregunte de donde pensaba conseguir tiempo para dedicarse a una mujer.
Si quieres iniciar una nueva relación de pareja, primero necesitas dejar la que tienes. Si quieres nuevos clientes, quizá ha llegado el momento de ordenar  los archivos de tu despacho.
Cada vez  que quieres algo nuevo en tu vida, debes crear el espacio  necesario para incorporarlo. De hecho, no importa lo que elimines.  Después de todo, la materia es en esencia simplemente energía, de modo que todo lo que suprimas te dará mas espacio. Quizás si limpias el garaje conseguirás un nuevo cliente.
¿Alguna vez te has dado cuenta de lo bien que te sientes después de ordenar un armario? No es cosa de magia.  Es un principio que se basa en las leyes de física: La naturaleza aborrece el vació. Crea un vació, y el universo te enviara cosas para llenarlo.