Esto hace
referencia a saber dónde está 'parado', cuáles son sus condiciones favorables o
desfavorables, cuáles son sus sentimientos frente a todo eso y qué aspectos son
los que quiere cambiar (profesional, sentimental, monetario, etc.). En pocas
palabras: ¿Qué es eso que lo tiene insatisfecho?
2. Conozca los recursos que tiene a
mano
Es hora de que haga una lista, verifique, analice y
proyecte. A lo mejor los recursos que piensa que tiene no son tan abundantes
como cree y los que asume que no posee están a su alcance.
Los recursos reales que todos
tenemos incluyen: tiempo para realizar actividades que permitan acercarse a la
meta, información, conocimientos, bienes materiales de los cuales dispone,
motivación para lograr los objetivos y la gente que está a su alrededor y le
apoya. Todo aplicado de la forma adecuada hace la diferencia.
3. Defina su estado deseado
Establezca los cambios o metas que desea alcanzar.
Escriba los enunciados en términos positivos, concretos y cuantificables, y
luego fije un límite para llevarlos a cabo, pero debe ser explícito, nada de
poner "en dos meses", fije una fecha exacta: Día, mes, año. Usted debe tener claro cuál es la razón por la que quiere alcanzar esa
meta.
4. Haga un plan
Ahora que ya estableció sus metas para de una manera
explícita, es hora de pensar en el cómo.
Para esto, nada mejor que listar las actividades que
debe realizar para acercarse a su meta. Pero ojo con el opinómetro, pues muchas
personas llenas de "buenas intenciones" pueden aportarle energías negativas o
conceptos pesimistas.
¿Cuántas de sus metas de otros años no pasaron ese
filtro? Mejor comparta sus iniciativas con quienes puedan aportarle ideas para
lograr lo que quiere y no razones para seguir en donde está.
5. Descomponga el plan en pequeños
pasos
Hay que desmenuzar los
objetivos en pequeños pasos o acciones concretas.
Una vez finalizado el proceso, tendrá una hoja con
sus metas, los recursos que posee para lograrlas y las tareas que debe llevar a
cabo. Haga varias copias, péguelas donde pueda verlas con frecuencia y lea sus
metas al menos una vez al día.
6. Evalúe el avance
Si su proceso es metódico y aplicado, notará cuándo es necesario replantear
una actividad o tarea para no desviarse.
Lo ideal es revisar semanalmente sus actividades para verificar
cumplimientos, resultados, obstáculos y oportunidades, con el fin de actualizar
las actividades de la semana siguiente con respecto a esos hallazgos.
Si tiene dificultades para ser objetivo en este paso o para exigirse, pida
ayuda a un amigo o familiar. Solo pensar en que
va a tener que darle explicaciones a esa persona le ayudará a mantenerse
enfocado.
7. Replantee
Donde sea necesario, reformule su plan y las respectivas acciones, porque es
prácticamente imposible que todo salga justo como lo espera. Documéntese todo el
tiempo, esté alerta a las señales que pueden mostrarle nuevos caminos para
llegar a su meta.
8. Persista
En la línea de partida hay muchos, pero en la de llegada solo unos pocos. La
mayoría está lista para abandonar apenas se presenta la primera dificultad, pero
si su meta vale la pena, con toda certeza también la vale sortear los
obstáculos. ¡El trofeo es suyo!
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