viernes, 26 de abril de 2013

El coaching saca lo mejor de las personas (1 de 2)




Parte 1
Los coaches son especialistas que sacan lo mejor de las personas, sin decirles cómo deben hacerlo.

Una de las profesiones surgidas hace pocos años y que parecen tener un futuro más que prometedor, es la que se conoce como el coaching. Se podría traducir como “asesor”, “consultor” o incluso “entrenador”, pero va más allá de todo ello, e incide en ámbitos que no son estrictamente profesionales.

En el fondo, parece que un coach no deja de ser asesor.
Bien, esta palabra es casi tabú dentro de nuestro mundo, porque implica que alguien te da consejo, y en el coaching no asesoramos: somos especialistas en sacar lo mejor de las personas, sin decirles cómo deben hacerlo. Este es el elemento diferencial con otras profesiones.

Es decir, que el coach proporciona los elementos para que la gente se dé cuenta de lo que debe hacer para llegar hasta donde ellos mismos se proponen. ¿Es eso?
Más que proporcionarles estos elementos, les ayudamos a cuestionar sus objetivos para que, a través de toda la metodología del coaching, puedan descubrir aquellas conclusiones que quieren alcanzar. En el coaching existen dos principios: consciencia y responsabilidad. La pregunta es: ¿Cómo llegar a ellos?

Bien, ¿cómo llegar a ellos?
Esto es lo poderoso del proceso del coaching. Si uno no se da cuenta de algo que quiere cambiar, pues pude llamar a un experto para que haga un estudio de competencias; pero, si falla, ¿a quién se le hace responsable? En cambio, si va bien se conseguirá lo que se quiere, pero gracias al experto y no porque uno lo haya desarrollado. Aquí lo que hacemos es que si uno realmente quiere desarrollarse, el coach tiene la habilidad para que se llegue a tomar consciencia de lo que hace falta o de lo que ya se tiene, para emplear los recursos y ver las vías que hay que tomar.

¿Qué tipo de perfil tienen como cliente?
De todo, especialmente en equipos de personas. En la dirección moderna, el que tiene unos conocimientos específicos sólo puede abarcar un campo limitado, así que hoy en día es raro que un directivo se limite nada más que a dar órdenes: casi todos los directivos están ya manejando equipos. Así que estas habilidades son diferentes porque uno puede ser ingeniero, el otro abogado, pero al final, la alta dirección lo que hace es manejar a gente. Lo que nos lleva a una conclusión.

¿Cuál?
Que en el mundo empresarial hay una carencia enorme de cómo tratar con la gente, de cómo hacer que la gente tome conciencia y responsabilidad.

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