Las personas indecisas sufren por su incapacidad de afrontar
un problema o de ponerse “manos a la obra”.
Pero estas emociones (preocupación
y culpa) son más bien secundarias porque son el resultado de la indecisión, no
la causa de ella. Los factores emotivos-cognitivos (es decir, los pensamientos
y los sentimientos) que mantienen la indecisión son el principal objetivo del
coaching.
Se puede perder mucho tiempo hablando de estos problemas emocionales
secundarios, extendiendo así la indecisión de la persona a las sesiones de
coaching.
Debemos tener presente que podemos estar tan preocupados por estos
problemas emocionales secundarios que, si no los abordamos antes, nos puede ser
imposible abordar productivamente el problema principal.

No hay comentarios:
Publicar un comentario