viernes, 12 de julio de 2013

¿Qué se obtiene con el coaching?


La tribuna aprueba un bueno trabajo,  sostiene al equipo,  a su coach y a todos sus jugadores. El marcador señala un titulo, el publico lo valida. En últimas,  se trabaja para el público,  para el negocio espectáculo, para el entretenimiento y satisfacción de ese público.
Toma fuerza entre los empresarios la idea de la satisfacción del cliente pero se avanza muy lentamente; la visión corto placista de estos la hace situar todavía más cerca de las utilidades para ellos y sus inversionistas, que de su público, los clientes.
El jugador de  equipos deportivos, aunque recibe un salario, trabaja en lo que le gusta, en su deporte favorito, es decir que disfruta de su actividad; es un caso perfectamente particular en donde el jugador avanza apoyado en el crecimiento y desarrollo de sus fortalezas a partir de lo que mejor sabe hacer;  logra su excelencia y si encuentra o es orientado en su senda de crecimiento, estará en  las grandes selecciones.
Escuche una entrevista con cualquier estrella de estos deportes y encontrara en común el amor por su profesión,  por su trabajo, por lo que hacen, por la camiseta del equipo;  las estrellas del deporte aman y disfrutan  apasionadamente  lo que hacen  y quieren profundamente a su equipo.
En McDonald’s tienen un principio: “Ases en sus bases”, que induce a los gerentes a colocar  a su gente en  aquella actividad  que más le guste, en la que mas disfrute,  con la seguridad que es ahí donde mejor se  desempeñan.
Para el jugador deportivo resulta importante el triunfo, la clasificación, la  proyección al torneo mundial y, aunque la compensación económica le atrae, el entiende que ella está ligada al resultado.  Si progresa en un equipo mundialista, su cotización individual también aumenta; por esa razón se preocupa mas por el partido, el compromiso y la integración al equipo, pues, en ultimas, el resultado y el equipo son los que le darán proyección.
Michael Jordan
Jugador dominante de la NBA, máximo anotador de la liga en los últimos año. El mismo dice:
“Me encanta jugar. Para mí,  jugar al baloncesto nunca ha sido un trabajo; solo porque me pagan por ello, no lo convierte en  un trabajo. No podría lanzarme de la manera como lo hago noche tras noche si solo fuera un trabajo. Me gusta competir y odio perder. Me la tomo de una manera muy personal”. Es una fuerza impulsora para su equipo, es un líder. “En el baloncesto las habilidades atléticas no son suficientes para ganar en nuestra liga”.
“Buena parte  del ganar es algo mental. Uno tiene que poseer resistencia mental además de habilidad”.

El coaching implica no solo una transformación en la mentalidad empresarial del liderazgo, sino también un cambio de enfoque desde la perspectiva del trabajador. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario