martes, 13 de agosto de 2013

Algunos problemas emocionales comunes


En esta sección, además  de describir las características principales  de estas emociones, presentaremos más técnicas para afrontarlas.
Ansiedad
La ansiedad se basa en pensamientos orientados a un futuro que se supone algún peligro o amenaza y ante el cual nos sentimos vulnerables  de algún modo. Con frecuencia exageramos la peligrosidad de una situación dada e infravaloramos nuestra capacidad  de superarla. La amenaza o el peligro se pueden situar en un conjunto  de tiempo que va desde lo inminente (“Dios mío, Me voy a desmayar”) y el futuro próximo (por ejemplo: “Se que hare el ridículo cuando conozca a los amigos de mi marido este fin de semana”) hasta un futuro más lejano (por ejemplo: “Seguro que este bulto en la espalda será un cáncer en un par de años”). Cuando sentimos ansiedad podemos experimentar algunos  de los siguientes síntomas: ahoga, palpitaciones, temblores, sudor, vértigo y sofoco. SE  dan los mismos síntomas  en te un peligro físico (por ejemplo, si un ladrón entra en casa) o ante una amenaza psicosocial (por ejemplo, miedo al rechazo). Dependiendo de nuestra evaluación  de la situación podemos atacar (luchar), escapar de la situación  (huir), quedarnos bloqueados (paralizados) o desmoronados (desmayarnos).
Podemos distinguir entre el miedo y la ansiedad: el primero es una evaluación  de un estimulo que consideramos amenazador, Cuando sentimos ansiedad podemos intentar eludir la situación amenazadora o retirarnos de ella, o bien buscar en otros la certeza de que el resultado temido no se producirá.

La manera  más evidente de afrontar la ansiedad es hacer frente a los propios  temores. 

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