lunes, 28 de octubre de 2013

El Despertar



El ser humano forma parte de ese todo que denominamos «universo»... una parte limitada en el tiempo y el espacio. En una especie de ilusión óptica de su conciencia, experimenta sus pensamientos y sus sentimientos como si estuviesen separados del resto de ese todo. Esta ilusión es una especie de prisión para nosotros, que nos limita a nuestros deseos personales y al afecto por unas cuantas personas próximas a nosotros.
Nuestra tarea debe consistir en liberamos de esta prisión, expandiendo nuestro círculo de compasión para que abarque a todas las criaturas vivientes y a la naturaleza toda en su belleza.
Albert Einstein

El diccionario Webster define despertar como «emerger del sueño», «salir de un estado de indiferencia», o «cobrar plena conciencia, percatarse y apreciar».
Los tiempos de crecimiento y transformación en nuestra vida suelen ir acompañados de esta clase de «despertares». Es como si saliésemos de una especie de sueño, como emerger de un estupor autoimpuesto, o como recuperar la vista después de haber estado ciego. Nuestros mapas mentales de quiénes somos y de lo que es posible en el mundo se amplían, y percibimos las limitaciones anteriores de una forma completamente diferente. En esta clase de experiencia, conseguimos romper el cascarón de nuestra vieja mentalidad y «salir de la caja».
Los resultados del despertar suelen ser una sensación renovada de pro­ pósito y sentido, una conciencia expandida y una revitalización física.

El despertar está a menudo asociado con una expansión cognitiva o mental, pero también puede estado con el corazón y las emociones. El despertar está frecuentemente relacionado con reconectar con nuestras motivaciones al nivel más profundo. Por consiguiente, el despertar suele acompañar a transiciones importantes en nuestra vida personal o profesional. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario